Wednesday, May 08, 2013

Seco, dañado, teñido o rizado

La obscenidad con la que la primavera se está instalando entre nosotros.
Este no llevar chaquetas gordas,
y deshacerse de mantas.
También la de la crema suavizante,
derrumbándome a media ducha con su olor a laboratorio
o a tu baño.
La precisión de mis gafas negras
para anular la miopía
y describir los detalles
por muy lejos que esté todo.
Las conversaciones que no sé
ni continuar
ni interrumpir.
Las canciones que evito.
Esa camiseta bajo la cama,
tierra de nadie,
evitando la lavadora
y también mi cuerpo.
Las ganas de nada.

Monday, April 22, 2013

Llevaba un calcetín de cada
y me estampaba besos en la boca como quién escribe un poema.
Lo cierto es que bebimos demasiado esa noche,
y hablamos poco.
Muy poco.
No decíamos nada.
Nada de lo importante, al menos.
Me costó unos días darme cuenta de que no hacía falta.
Y mientras tanto retomamos el camino
lleno de hiberbajos
por el que volver a reírnos.
Una risa que nos nacía en la entrañas
y lo envolvía todo.
Todavía lo hace.
Las noches que nos miramos
y vemos dentro.
Sin necesidad de estrellas
ni habitaciones de segunda mano.
Sin sorpresas, es cierto,
pero con la sensación
terrible y hermosa
de estar vivos
entre los dedos.

Saturday, January 19, 2013

Ciclogénesis explosiva

Nos lo han explicado todo muy bien,
que tú estás allí
y yo aquí,
que la borrasca se forma más rápido de lo normal,
y por eso el viento, y la lluvia, y todo este frío,
así, sin poder estar juntos,
que igual que viene se va,
y en seguida parecerá que no ha pasado el tiempo.
Y no me acostumbro,
a este ruido por las noches,
a no poder tocarte.
Mejor resguadarse,
se me cae la casa sin ti.
Esta maldita metereología de sobremesa,
este meterme en la cama con pijama.

Monday, December 31, 2012

El año del supuesto fin del mundo

Que lejos de estar lleno de finales ha estado plagado de primeras veces. De nuevas formas, de estrenos. Porque 2012 siempre sonó a futuro y ha sabido convertirse en presente, con fuerza, con alegría; con ganas, a veces, con ansias. Y ha dejado puertas abiertas, y ventanas desde donde mirar el mar, y playas desde las que correr a bañarte. Y caminos dibujados lejos de carreteras y autovías, no mucho, pero sí lo suficiente como para andar a nuestro aire, crear con las manos, comer con las manos, besarnos, y dormir en medio de cualquier parte. Porque aprendí que la felicidad podría residir en ser alpinista, subir montañas, y seguir escalando. También tu cuerpo. Sobre todo tu cuerpo. O sentir el agua sobre mi piel. Y mirar el fuego.

Tuesday, December 18, 2012

¿Cómo consigues amar
después de los diecisiete años
del verano imperfecto de los doce
de las tardes en las que ni siquiera escribías esemeses?
¿De qué forma se dibujan las sonrisas por la mañana
recién despiertos
estrenando el día y la vida
a pesar de tener esquinas rotas
por dentro?
Se vuelven a escapar los pájaros y los sueños
pero,  ¿quién querría atraparlos?
¿quién podría besarte
con los ojos cerrados
cuando se conoce la luz?

Así me he quedado yo.
Sin respuestas.
Con los mapas de lugares que desconozco
pintados en las piernas,
los pasos hacia la próxima estación
y sin el esmalte necesario
para pintar de rojo
mis uñas, o el mundo.
Y el vuelo indiscriminado de las hojas de árbol
en un punto en el que no se concibe el otoño
ni existe el invierno.

Tuesday, November 13, 2012

Me miras como si me bucearas,

hasta cuando hay píxeles mediante.

Sunday, October 14, 2012

Hubo un tiempo en el que yo salvaba vidas
aunque fuera a base de apuntes,
y se brindaba por ellos en las cenas de fin de curso
cuando toda la clase acompañaba al más borracho
y lo metía en la cama
y si hacía falta le daba veinticuatro besos de buenas noches.
No como ayer.
Ayer volvíamos solos
perdidos
sin miedo.

Y a este intento de resaca le iban mejor las cosas
cuando ocurría contigo,
pero ya no, ahora no.
Es una pena
porque este frío tiene la textura del invierno
y la capacidad de hacer que las cosas pasen más rápido.
Por eso bailo deprisa,
todas las noches,
para reír con músculos y párpados
y no terminar abrazando a quién no quiero.
De todas formas
ya no salvo ni vidas
ni recuerdos pequeños escondidos en los callejones.
Ahora rompo todo y con todo
por otro día de verte despertar
que es lo único para lo que me sirven las noches.
Para que terminen
y te muestren cerca.