Saturday, January 28, 2017

No era el cuerpo que esperaba
tu cuerpo.
Blando y escarbado, a veces.
Lodo y polvo.
Las cicatrices de tanta sonrisa.
El blanco y la nuez.
De tu bocado en mis caderas
guardo la marca
(como sello en pasaporte me señala).
Trayecto de fiereza y de ternura.
Ras del suelo.
Revolcados
tu diente en mi pezón
los sexos compasándose
respirar agudo.
Marcas surcos en mi espalda;
estruendo.
La fuerza de este enero con estrellas.

2 Comments:

Blogger Beauséant said...

Los cuerpos rara vez son lo que uno espera, deben friccionarse, acomodarse para llegar a entenderse... Cuestión de tiempo y algo de cariño .

10:57 AM  
Anonymous Anonymous said...

Gracias por volver.Alguien que te lee desde hace muchos años en silencio .

11:58 AM  

Post a Comment

<< Home