Saturday, December 06, 2014

Hijiña

Sólo quiero que esta herida se prenda.
(Vetusta Morla)

No puedo arrancarme ni tu apellido
ni la luna arañándome la cara
toda la puta noche niña, esa boca— porque te morías.

Me vestí de negro,
los labios muy rojos.
Tan guapa como tú, aquel día: porque te vas.
Y la trenza de la infanta;
hay que sufrir, hijiña,
para presumir.
Las manos arrugadicas,
acento atlántico
y esa forma de sonreír con la música,
de soplar noventa velas.
De quitarme el miedo.
Ya vendrán otros, hijiña;
era andaluz, a mí también me pasó de joven,
tan bueno no sería.
Ahora salta, decías,
ya verás qué divertido.
Y una tostadita junto al café con leche.
Para ti, busca en la nevera, he comprado jamón y chocolate.
Cubrirte para que no salieras, literalmente, volando con el viento.
Que ha vuelto,
y lo ha arrasado todo.