Monday, December 31, 2012

El año del supuesto fin del mundo

Que lejos de estar lleno de finales ha estado plagado de primeras veces. De nuevas formas, de estrenos. Porque 2012 siempre sonó a futuro y ha sabido convertirse en presente, con fuerza, con alegría; con ganas, a veces, con ansias. Y ha dejado puertas abiertas, y ventanas desde donde mirar el mar, y playas desde las que correr a bañarte. Y caminos dibujados lejos de carreteras y autovías, no mucho, pero sí lo suficiente como para andar a nuestro aire, crear con las manos, comer con las manos, besarnos, y dormir en medio de cualquier parte. Porque aprendí que la felicidad podría residir en ser alpinista, subir montañas, y seguir escalando. También tu cuerpo. Sobre todo tu cuerpo. O sentir el agua sobre mi piel. Y mirar el fuego.

1 Comments:

Blogger Beauséant said...

Siempre es mejor emprender cosas que repetir las viejas, totalmente de acuerdo.

¡Suerte con el 2013!

11:37 AM  

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