Monday, December 31, 2012

El año del supuesto fin del mundo

Que lejos de estar lleno de finales ha estado plagado de primeras veces. De nuevas formas, de estrenos. Porque 2012 siempre sonó a futuro y ha sabido convertirse en presente, con fuerza, con alegría; con ganas, a veces, con ansias. Y ha dejado puertas abiertas, y ventanas desde donde mirar el mar, y playas desde las que correr a bañarte. Y caminos dibujados lejos de carreteras y autovías, no mucho, pero sí lo suficiente como para andar a nuestro aire, crear con las manos, comer con las manos, besarnos, y dormir en medio de cualquier parte. Porque aprendí que la felicidad podría residir en ser alpinista, subir montañas, y seguir escalando. También tu cuerpo. Sobre todo tu cuerpo. O sentir el agua sobre mi piel. Y mirar el fuego.

Tuesday, December 18, 2012

¿Cómo consigues amar
después de los diecisiete años
del verano imperfecto de los doce
de las tardes en las que ni siquiera escribías esemeses?
¿De qué forma se dibujan las sonrisas por la mañana
recién despiertos
estrenando el día y la vida
a pesar de tener esquinas rotas
por dentro?
Se vuelven a escapar los pájaros y los sueños
pero,  ¿quién querría atraparlos?
¿quién podría besarte
con los ojos cerrados
cuando se conoce la luz?

Así me he quedado yo.
Sin respuestas.
Con los mapas de lugares que desconozco
pintados en las piernas,
los pasos hacia la próxima estación
y sin el esmalte necesario
para pintar de rojo
mis uñas, o el mundo.
Y el vuelo indiscriminado de las hojas de árbol
en un punto en el que no se concibe el otoño
ni existe el invierno.