Wednesday, September 05, 2012

No es sólo lo que dices.
Es lo que callas.
Lo que no escribes
lo que no pronuncias
lo que, quizá, ni piensas.
Y desaparece.

Si no lo nombras,
no existe.

Tengo las palabras atadas en las muñecas.
Anda, ven tú
a desenredarlas.
A mancharme la cara de sonido.
A contar verdades.
A darle nombre a los días.
Tener un sustantivo
al que aferrarme
puede ser todo lo que necesito
en estas tarde de verano
en las que se cuela el frío
(sin previo aviso).

2 Comments:

Blogger Beauséant said...

Sospecho que ya no es el invierno quien se cuela en las tardes de verano, es el verano que, a veces, se cuela en las tardes del invierno..

me gusta, me gusta eso de tener un sustantivo al que poder agarrarse.

7:00 AM  
Anonymous Anonymous said...

me encanto ! me hizo a acordar a cortazar a algo q lei en la niñez. Gracias d verdad :)

9:54 PM  

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