Wednesday, June 20, 2012

Han venido dos moscas. A recordarme que ya es verano. Como los albaricoques, y esas cerezas tan buenas que duraron media tarde. Y los viejos sentados en una plaza llena de árboles verdes. O el invierno que terminó en esa tarde de luz. En tus hombros.  ¿Cuándo nos daremos el último baño? ¿Cuándo vamos a beber mojitos? Y flores. Esta vez no es muy diferente. Esta vez es ahora. Y eso es lo único que cuenta. Que ha empezado y todavía no. Pescado a la brasa, y témperas para pintar. Quién pierda al futbolín paga las cervezas. Y esta vez sí que voy a besarte. Las noches más dulces empiezan por la mañana. Como gorriones que aparecen sobre el escritorio. Y un par de cuadernos en la mano. Elige el verso. Los años son largos, y el repiqueteo pequeño. Y quedarnos despiertos hasta que se vayan a dormir los mosquitos. Te vas a asomar a la ventana, y lo que encuentres no es mentira. Mejor contar rápido hasta cien que cincuenta despacio. O hasta veinte. Y esta vez no pienso utilizar los zapatos. Nada. Que te vas. Que me voy.

2 Comments:

Anonymous Anonymous said...

q lindo , es increible como añoro ese verano q desconozco.

4:50 PM  
Blogger Beauséant said...

los mosquitos nunca duermen, es mejor irse de copas con ellos. Son más divertidos de lo que parecen en las fotos...

3:28 AM  

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