Tuesday, May 29, 2012

Podría parecer una huída hacia atrás
pero las carreteras siempre miran para delante.

Saturday, May 26, 2012

Era junio de dos mil siete
y estábamos estrenando la vida
(supongo que todavía hoy).
Fuimos a la feria del libro,
en vez de a la biblioteca,
como aquello que decía Calamaro
del estudiante el día de la primavera.
Compramos libros de poesía,
nos descalzamos en los jardines del retiro,
y nos sonreíamos nerviosas
si reconocíamos a alguno
de todos aquellos
que andaban firmando libros.
Nos enamoramos de un actor alemán,
inventamos viajes
y vidas.
Teníamos diecinueve años
y demasiada inocencia en las pestañas.
Lo cierto es que ahora, con el tiempo,
reconozco que no terminé de entender los versos
de aquella amada invencible
que me dedicó Fernando Beltrán.

Necesitaba tiempo

y amar.

Es posible.

Monday, May 21, 2012

Cada uno crea sus propios pronombres
y el mío tiene forma de inicial y punto,
y punto.

Pasa un niño bajo la ventana
haciendo ruidos con la boca para hacernos pensar a todos
que su bici es en realidad motocicleta.

Y durante un instante juro que le he creído.

Coruña, Oviedo, Vitoria, algún rincón de Barcelona, Oporto, Londres, Copenhague, Valencia, Benimaclet, Moncada y Manises, Madrid, Madrid a lo grande, Batres, el D.F., Ljubljana, Zagreb, Valparaíso, un par de lugares de Mallorca, Valladolid, León algunas veces, supongo que Salamanca, Edimburgo, Córdoba y Ponferrada.
Echar de menos
es buscar ciudades en los atlas
y en los mapas del tiempo.

Disfrutar de algunos incendios,
sincronizar cuerpo y boca
para que esta última
también diga sí.
Derribar muros
que llevaban años construidos
y no te dejaron caminar.
Ni llorar.
Asomarte a las ventanas
con miradas nuevas
y ajenas.
Dormir libre de miedos,
deleitarte con ciertas espaldas,
nuevas ternuras,
y redescubrir 
tu recién estrenado paseo favorito.
O cualquier cosa que te haga sentir bien.

Y supongo que sospechas,
con razón,
que lo de la ciudad es una excusa
a quién le haces falta,
y tanto bien, 
es a mi.
 

Sunday, May 13, 2012

Lo que me pasaba
aquella noche
es que, al mediodía,
mientras yo miraba
cualquier tontería
en el ordenador
y tu vigilabas la comida,
los minutos de cocción,
todo eso,
te acercaste
despacio a mi silla
y me diste dos besos
en la boca.


Como si me quisieras.

Wednesday, May 09, 2012

Algunas cosas no hace falta decirlas,
y esta ciudad es demasiado pequeña para quién mide el tiempo en canciones.