Thursday, April 29, 2010

el patio

Muchísima luz. Por el sol, y por la primavera. Se lo han llevado todo, la mesa, el taburete, la mierda. Apenas quedan gatos. Pero siempre hay tejados, noches de luna llena, vecinos de Chernóbil y fiesta. Los ruidos del otro lado de los edificios de enfrente. Las comidas al sol y este vientecito bueno. Ha sido una mañana inolvidable.

mi habitación

Ahora puedo visitar París siempre que quiera. La pared está plagada de fotografías, se caen poco a poco, y yo no soy capaz de ponerles celo de nuevo. Pero he empezado a pegar polaroids en el armario, y la estantería llena de cositas, y libros. Todos los cuadernos que me aguardan, la música.
Y también los colchones de la princesa del gisante. También los girasoles y en la cama. Los collares, y margaritas creciendo en botellas azules, la cortina bailando y el lazo rojo. ¿te quieres quedar a pasar el día conmigo?

salón

La televisión no funciona desde que volvimos, pero a nadie le importa. No utilizo la máquina de escribir a menudo, y hay tazas y tetera blanca. Y el otro día esto se lleno de gente, frente al mueble de los setenta. Y el sofá tapado con una tela. Y los tejados al otro lado de la ventana. Un calendario antiguo con fotos de madrid, mis apuntes en la estantería. Las páginas amarillas y una postal de Amsterdam en el mueble bar. No hay lámpara, sólo una bombilla de correos. London calling.

cuarto de baño

La bañera gotea. Lleva goteando demasiado tiempo. Mi estante está desordenado, pero siempre lo encuentro todo. El peine, el desodorante, las tijeritas de cortar las uñas, que en el fondo es lo único que utilizo. También hay más cepillos de dientes que habitantes, dos jabones, una papelera. Porque para hacer el amor y la revolución al mismo tiempo sí que hace falta ser estrella.

entrada

Tenemos muchas bolsas, muchísimas, todas las que se pueden acumular en (casi) tres años. El tendedero no tiene ropa, pero está abierto, y mi abrigo de cuadros sobre una silla. También la bolsa del Delhaze, esa que tiene tantos colores, y la piruleta de corazón gigante. El cartel de Abrígate dice que la vida es imprevisible. Suena un teléfono al otro lado de la pared, y en la de enfrente hay planos de metro de madrid, barcelona y oslo. No dejes de viajar en tranvías y trenes.

cocina

La freídora establece 190 grados centígrados para las croquetas, y 180 para el pollo y las patatas.
Detrás hay una botella de vino y tres o cuatro bolsas de pan de molde, un par de manzanas, tres botes de jarabe. Las servilletas están a punto de acabarse, y el detergente asegura poder hacer frente a 70 coladas. Eso son muchas coladas. ¿quieres mirar la lavadora conmigo?

Sunday, April 25, 2010

Y, ¿sabes qué?, ya casi nunca tengo ganas de llorar, y vuelven a escucharse las voces de los vecinos, de noche, por el patio.
¿Te imaginas que a las 12 en punto suena el timbre?
Estaría bien. Estaría muy muy bien.

Dame un abrazo antes de que sea mi cumpleaños.

Saturday, April 17, 2010

debe ser (la) primavera

Si, debe ser eso.

Saturday, April 03, 2010

Pero el miedo, el miedo es terrible.