Sunday, January 31, 2010

La vida del parque.

Yo lo que quería era la luz azul, y las agüitas de valencia. Los amigos de siempre, y los autóctonos. Tus canciones preferidas y las que terminarías por aprender. Los clientes habituales, los esporádicos y los modernos de mierda.
El baño de tíos, el de las tías, y una Keka desaparecida.
Yo lo que quiero es que sepas siempre dónde voy a estar, coger un taburete y beber cervezas en la puerta.
Quiero hacernos mil fotos, y alguna sorpresa. Reencontrarnos, que las noches sean de chicas, de dos, o de todos. Que vuelen las pompas de jabón, el tang y los ¡venga, Rober, sal a bailar!
Escuchar melodías de dibujos animados, y que la primera fuera Paulina mezclada por Manu. Los concursos que no ganamos, el fotomatón, la fiesta de la percusión y el kalimotxo con naranja.
Buscarte con la mirada, que está canción me recuerda siempre a tu, y tener experiencias semi-místicas.
Yo lo que quería era seguir bailando.

La vida sigue,
pero ya nunca más será la del parque.

Saturday, January 30, 2010

Versión 1.0
Que venga la primavera
y nos encuentre bailando.

Versión 2.0
Que venga la primavera
y nos encuentre follando.

Saturday, January 23, 2010

Tú.

Enero, no sé, es extraño y es sábado. Es como mirar con melancolía, pero tener más felicidad entre las manos que nunca antes. Elegir una canción, después otra. Y otra. Escuchar risa de fondo. Hilarlo todo, hasta que se cuelguen los botones de tu labios, y las manos por la espalda. Entonces tanto, y tan poco que ha pasado. Entonces hambre. Control. Silencio.
Entonces libros de segunda mano, y noticias de primera, y cosquillas a diestro y siniestro. También salir a cenar como si fuera primavera, y dormir abrazados. Luego vino rosado, agua de valencia y cerveza con limón, para las azucenas. También tú, y tú, las madrugadas en que te despiertas sin miedo, cuando abres los ojos y tienes razón, tienes razón, sólo cercanías. Trenes que nos juntan, amigos que se comparten y se multiplican. Y luego los conciertos en vivo y en directo, todo lo que puedes encontrar en un cajón desordenado, algo para pegar en la pared. Mirarte y no saber qué hago, y que no importe.

Tuesday, January 05, 2010

Los padres mienten.

[...]Al regresar de las vacaciones de Navidad al colegio, comprobé que a todos los de mi clase les habían dicho que los Reyes eran los padres, y todos se lo habían creído.
Estuve a punto de sacarles de su error, pero mi hermano también me había dicho que ni se me ocurriera, porque me tomarían por loco. La conspiración para eliminar esa creencia de la cabeza de los chicos era prácticamente universal y resultaba ingenuo tratar de enfrentarse a ella, pese a las numerosas pruebas existentes, repartidas entre la Biblia, la Historia Sagrada y los propios hechos, pues lo cierto es que aun después de dejar de creer en los Reyes la gente continuaba recibiendo regalos.[...]

Juan José Millás