Tuesday, May 27, 2008

Así empieza el baile, despacio.

Pero en seguida se volvía rápido. Girando y girando. Atravesando la luz. Dando vueltas al eje de la tierra. Riéndo a carcajas. Moviéndo los brazos y el torso. Tan veloz como los sueños de primavera, como las montañas rusas, como una cerveza fría. Por encima de los columpios y cualquier tipo de magia que permita volar. Y luego el baile caía al suelo, rodándo sobre la hierba fresca, la arena de la playa, las sábanas de una cama deshecha. Y se repartían los labios y los dientes y el hipo, y del alfabeto las impares.

1 Comments:

Blogger Angus Scrimm said...

up! super bonita la imagen que evocas

Saludos

10:53 AM  

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