Monday, April 21, 2008

Elegy

Fuerte. Amanta a sus crías, posa sobre su vientre figuras que se deshacen. Protege entre los brazos a niños hambrientos, a amigos ancianos. Esconde en las raíces penas enormes, noches de invierno.

Sólo implica tener más miedo. O cansarse de esperar, sin saber bien a qué.

Sunday, April 20, 2008

Nos vamos a escapar nadando.

Monday, April 14, 2008



Venga, hombre, encima no me toques los cojones.

pesadilla en el parque de atracciones


que por poco terminas conmigo

pero soy difícil de matar


Puedo darte miedo, contarte que aquellos columpios no dejaron nunca de dar vueltar, que la gente moría de sueño, de hambre o de amor, subida en ellos.

Pero toda esa gente era yo, y tú un montón de columpios rojos que me obligaban a girar. Al principio era dulce el vuelo, fácil, divertido. Después se enturviaron los días, envolventes curvas que ni siquiera llegaban a espirales. Y tú, que parecias arrojarme y yo manchada en tus manos. Y el miedo, el cielo, el suelo. Un silencio gris. Las luces de feria.


Thursday, April 10, 2008

o pasado

Tengo un río bajo mis pies. O mejor te tengo a ti. Luego miro arriba, y se ha acabado la lluvia, así que nos quedamos sin nada. Sin ti, sin nubes y sin plata. Sólo gris. Ni rastro de las joyas, de los espejos rodeados de bombillitas brillantes. Como un teatro derruido. Arrancando todas las paredes antes de empezar de nuevo. En eso consiste, en terminar y comenzar. Las espirales, ¿te acuerdas? Ya no importa. Antes de que llegue la segunda parte de cualquier película tiene que poner fin en la pantalla. Y uno o dos años después, ya si eso, la estrenan, con voces que dicen lo de siempre, que nunca fueron buenas. Mira, a mi ya me da igual. Yo prefiero quedarme con un techo por el que poder ver estrellas, o salir volando, o algo.
Al menos ahora.

Mientras dura este fundido en negro.

Sunday, April 06, 2008

zeta, precisamente

Vuelves a tu ciudad demasiado pronto.
con prisa [sólo estaré unos instantes, te dices,
y el domingo huiré rápido]

Te gusta la forma en la que los recuerdos
que te atormetaban al principio, y te
ponian triste, y te
hacian llorar,
se han quedado en un segundo plano
y ahora te alimentas de noches
con fines de semana largos
y de las vacaciones.
Sigue zeta, tan minúscula como siempre,
dejándote bancos de la calle peatonal
(sin baldosas rosas
ni tampoco mentiras)

Y son otros, ahora, los chicos guapos
de diecisiete años,
esa edad que también te viste obligada
a abandonar.

Pero hay paseo al atardecer
poeta que te regala libro de poesía
y promesa cumplida sin previo aviso:

algún día te enseñaré mi rincón favorito.

Wednesday, April 02, 2008

esta noche

Les asustamos, con miradas inocentes
que lo saben todo.
No hay ilusíón, pequeña.
Tampoco chupitos de mora
ni caramelos suaves.
Los abrigos caen como manzanas.
[Y a todos les divierte el baile
pero nadie viene y me besa.
en el fondo yo no quiero eso.
terriblemente expuesta
mirando cualquier cosa
detrás del horizonte.

Se acabo el tiempo.

Me marcho, para no volver,
y también
(eso)
me asusta.