Monday, December 31, 2007

2mil7 había sido el año.
Marcado por una noche.

Luz azul y biblioteca. “cuand t vas a Madrid”. Y querías una respuesta (nunca). Tus deseos aún no eran órdenes para mi. Madrid a la vuelta de la esquina. Febrero eléctrico. Salamanca: centro de batallas, y tus besos en mis caderas, y todo revuelto. Londres. Saint Paul o Picadilly. Bienvenido a la República independiente de esta casa es para dos. Luego tú. Luego paseos para mayores de 14 años [de cuando estaba prohibido]. Lo mezclamos todo, y entonces la gasolina estuvo a punto de agotarse. Llegaste de sorpresa con tu chico del círculo polar. Llegasteis con plan: estar juntos. Tu mejor compañía. Entonces volví al centro de la batalla, un corazón con lunar, y sin abrazo, ni Quique. Sólo dos tickets pudriéndose en mi bolsillo. Me abrazó (loco y borracho) después del primer helado de la primavera. Caramelos en los bolsillos. Cruzar en rojo, y jugar con las palabras, y una revolución de cosas pequeñas. Foto perfecta. Toda la noche en la calle. Luz en las tardes del centro. Desde el kilómetro cero hasta los jardines de Alicia (atrapada en el país de las maravillas). Diecinueve. Todas las estrellas en la palma de la mano. Luego todo se estropeó un poco. A cualquier otra parte. Volaste. Te conté mi secreto. Las de la intuición. Vota. Calles sin aceras. Calamaro. Estudiar. Bote de cristal. "Madrid, tú y el cielo". San Juan. Soy veraneante accidental en la ciudad del viento. Sanabria. Lunas que faltan. Besos de pan. Cuando cierras los ojos. Noche de estrellas. Y rodar por el suelo en cualquier dirección. Londres. Cinco. Sabina. Algo de pop. Librerías de cuento. Luego el mar. Martín (yo pertenezco a una raza de mujeres). Y todas las noches son la misma desde entonces. Mezclamos el olor a sal y el horizonte. Pasamos Orense de día. Carreteras secundarias. Notitas amarillas. Canciones con nombre propio. Exámenes. Ganas de verte. Presagio y despedida. Yo también me fui. Casa hecha de casualidades. Odisea. Feliz cumpleaños, y tarta de chocolate. Tu magia. Mi corazón, tan blanco como. Trece hojas: de trece a trece. Música .Arte. Fotos. Pelis. Calles. Poesía. Tú. Zaragoza. Cien años. Y besos muertos de miedo. Princesas. Mechero. La puerta del cine. Ojos para bucear. Las tijeras. Me quedaría aquí para siempre. Guardar tu corazón. Y la playa llora y llora. Dos primeras veces. El violín. Vértigo. Once. Y a ti en Berlín vendiendo Europa a los americanos. Cuadernos. Experimentos cortos. Escapar a la Nada. Mezclar ciencia y poesía entre sábanas azules. Maravillas. Búbal. Llamada aceptada: 01:08. ¡qué desdén!. Los miércoles. Cervezas espiralidosas. Sólo llamas para saber cómo estoy. La Maga. Feliz 1984. Because we’re your friends. Pin&Pon. 13 y trece. Los lunes. La violencia borra los argumentos. Haches punto. Después me subo a tu coche.. Una caja registradora. Nada. Nunca llega nada a Pehuajó. En caso de emergencia, romper a llorar. Sin príncipe, ni revolucionario. El primer amor, eme y sujeción.. “Con ese cuaderno no vas a poder regalarle hojas a nadie”. Pop. Política, libros y humo. Caperucita azul y el lobo de fresa. Sol. Se acabo la infancia. “como a una vela”. 34 horas. Sube y baja. Teatro y sorpresa. Blanca y grande. ·”los grandes escritores empiezan con un cuaderno de cuero y un título respetable.” No tiene explicación. Yo te amo de una forma sobrehumana.

2 Comments:

Blogger Clifor said...

Maravilloso.

7:29 AM  
Blogger Paz said...

me he dado cuenta de que formo parte de tu año

2:19 PM  

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