Saturday, December 06, 2014

Hijiña

Sólo quiero que esta herida se prenda.
(Vetusta Morla)

No puedo arrancarme ni tu apellido
ni la luna arañándome la cara
toda la puta noche niña, esa boca— porque te morías.

Me vestí de negro,
los labios muy rojos.
Tan guapa como tú, aquel día: porque te vas.
Y la trenza de la infanta;
hay que sufrir, hijiña,
para presumir.
Las manos arrugadicas,
acento atlántico
y esa forma de sonreír con la música,
de soplar noventa velas.
De quitarme el miedo.
Ya vendrán otros, hijiña;
era andaluz, a mí también me pasó de joven,
tan bueno no sería.
Ahora salta, decías,
ya verás qué divertido.
Y una tostadita junto al café con leche.
Para ti, busca en la nevera, he comprado jamón y chocolate.
Cubrirte para que no salieras, literalmente, volando con el viento.
Que ha vuelto,
y lo ha arrasado todo.


Wednesday, June 11, 2014

Pisicnas Heráclito

Sóc jo
ací
i així(na).

Y nadie puede bañarse dos veces
en la misma piscina.
No es sólo cuestión de agua
es que una, jamás, es la misma.

Saturday, May 24, 2014

Has sigut

Has sigut
el descans de la guerrera,
llit de refugiats
'la dansa del vestit'
i totes aquelles cançons
que, com sempre,
parlen de mi
(amb tu).

El dia tranquil
en què comença l'estiu,
amb finestres obertes,
amb dos petons de bona nit
en el centre del món
del cor
del cos.

Has sigut
un hotel de mil estels
la carícia descurada
que se't troba
sobre la pell.

I el silenci
de la senzillesa
i el bon gust
de parets blanques
i persianes verdes,
com si estiguérem a Madrid.
Avui que som a València.

No hi ha
millor spa
que una dutxa calenta
i llet merengada gelà
al postre.
I tu,
bonica casa,
xicotetíssim pis
has sabut ser-ho
parant el temps
i guardant-me dins
de tu

amb tu.

Monday, May 05, 2014

Aún no alcanzo a entender si
volver a dormir con camisetas negras
y gigantes, 
después de tanto tiempo, 
implica
inicio de duelo
o alivio de luto.

Y prefiero no saberlo.

Wednesday, February 05, 2014

Gaviotas y palomas.
Los tranvías vuelven a cruzarse.
Tú me ves desde el coche,
yo desde la bicicleta.
No nos decimos nada:
falta de viento.
Sin nadar ni volar
la opción correcta parece guarecerse
pero nos arrastramos.
Y las noches duran más
los besos saben menos
el silencio nos empuja lejos.
Sentirte cerca ya poco tiene que ver
con distancias
o minutos.
Una sola canción vale
para renacer
desaparecer
quedarse.
Hacer equilibrios sobre una cricunferencia
de radio tus brazos.
Recomponer los pedazos.

Tuesday, December 03, 2013

Justo en el momento en que dí 

la tarde por perdida

gané.

Saturday, November 30, 2013

Aparta
sólo he venido a recoger mis cosas.
Los libros que te presté un verano
y se mantienen
sucios e intactos
esparcidos por tu estantería.
Las ganas por escribir
otro año
en la fecha en la empiezan los cuadernos.
A ver si así cambia algo.
La falta de compromiso emocional.
Las adicciones.
Esta noche estoy dispuesta a beber
el café de los destierros.
Apunta bien.
Sería absurdo desperdiciar más lanzas.
En breve comenzará la fiesta;
apura, chico,
hoy nadie quiere salir a bailar.
Y todavía te unen los dedos
restos de pegamento
reseco.
La costumbre de no caminar
jamás
por las aceras.
En este cuento
sólo las sabias llegan a tiempo.

Noviembre

El hombre que todos los días,
a las 4 menos diez, comparte contigo el trayecto entre dos semáforos
con su retrovisor en la bicicleta.
Cuando no llegas tarde.

La textura de la fruta batida
a través de la pajita
en las meriendas de vuestra cafetería favorita.
Las manos que se acercan
por primera vez
esquivando muros y reticencias.
Los trámites terminados
las encuestas a medias.
No tener ya que pagar la fianza.
Escuchar programas de radio por la noche.
O libros.
El sonido, muy fuerte, de varias bocas riéndose
a la vez.
Los lunares de cualquier espalda.
La sorpresa de quién nunca ha visto nevar.
Todas las palabras que borraste
para terminar escribiendo exactamente estas.
Las vidas que rechazaste.
Los hilos colgando a los que quizás volver algún día
o mejor nunca.

Durante el calor las verdades permanecen.
Después, el frío las tritura, las esparce lejos
y ¡vaya usted y encuentre alguna!
Desactivar, al menos, un mecanismo de seguridad
permite encontrar caras nuevas que se convertirán en viejas.
Porque los desastres naturales van a seguir produciéndose
literalmente
en la puerta de tu casa.
Así que aprovisiónate de charlas en la cocina,
de mordiscos en el cuello y olores dulces que te calmen hasta el sueño,
de los pactos tácitos,
de tiempos y de libros.
De salvarlo todo en la última oportunidad,
aguantando un montón enorme entre los brazos,
manteniendo el equilibrio,
mientras las cosas
o muy pequeñas
o muy pesadas
se caen.